diana ramirez

Diana Ramírez Reina

Mi nombre es Diana, nací en noviembre de 1981, tengo 33 años, soy antequerana aunque he vivido gran parte de mi vida fuera de la ciudad. Cursé la segunda promoción del bachillerato artístico del I.E.S. Pedro Espinosa y me licencié en Bellas Artes en el año 2009 en la Universidad de Granada. Desde que terminé la carrera han sido algunas las exposiciones que he realizado, tres individuales y dos colectivas. Actualmente me dedico a la crianza de mis hijos, de 5 años el primero y casi 2 años la segunda. Aunque todavía no pienso dedicarme de lleno al mundo del arte, porque mi deseo actual es dedicarle el mayor tiempo posible a mis pequeños, no abandono la idea de retomar pronto mi carrera y realizar mis proyectos.

diana ramirez

En un intento de describir mi obra en términos generales, creo que lo importante a destacar sería la acuarela líquida, la tinta china, el papel, el gran formato y el agua. La utilización de la técnica no es convencional, ya que plásticamente la acuarela la empleo a modo de tintas y aguadas que desembocan en grandes manchas de color de una forma muy expresionista y a la vez abstracta, permitiendo la participación en gran parte del azar, sin dejar de lado el control del proceso de construcción y el comportamiento de las ya mencionadas manchas, de su secado y de su caprichoso resultado. Las composiciones también están constituidas por líneas de un color negro muy intenso, formando unos dibujos con cierta tendencia surrealista de una gran simpleza, los cuales realizo con tinta china. Juego con la versatilidad entre los colores saturados y vivos de la acuarela líquida que componen las grandes manchas de color, y una línea construida del intenso negro que nos proporciona la tinta china.

Son dos las etapas en las que se puede dividir mi camino. En la primera el tema ha sido sensaciones, donde mi obra es más numerosa y abstracta; la cual por ahora he dado por finalizada. En mi segunda etapa el tema es destapando el ser; está en proceso de evolución y voy buscando un estilo donde la figuración tiene cabida y toma más protagonismo. En mi primera etapa recurro a elementos orgánicos inspirados en la naturaleza, representando con estas formas las siguientes sensaciones que entre otras son: angustia, ansiedad, disociación, miedo, vértigo, deseo, dolor, alegría, tranquilidad, sueño, compañía, fuerza, seguridad, plenitud, etc. Las sensaciones, lingüísticamente hablando, son conceptos abstractos, difíciles de describir, transmitir y desentrañar. Cuando realicé estas obras, cerré con ellas una parte difícil de mi vida, fue una absoluta reconciliación, la forma más bella que hasta ahora he conocido para sanar a través de la acción artística, e ingredientes como mis propias emociones.

Actualmente, el tema destapando al ser es como una continuación de lo anterior. Surge a raíz de mi experiencia, durante un año (2011-2012), de un curso vivencial de arteterapia. Como he mencionado ya, está en pleno proceso y busco representar el descubrimiento del alma humana, en el momento de desprenderse de las trabas que sin ser conscientes, nosotros mismos nos imponemos, ya sea por un comportamiento heredado o adquirido; patrones de comportamiento que nos impiden avanzar por el camino que en esencia deseamos y que por defecto no somos capaces de ver.